Seleccionar página

Síntesis del libro: Si hay infierno, diablo y karma

por | Mar 10, 2026 | 0 Comentarios

Más allá del mito: 6 revelaciones contundentes sobre el Infierno, el Diablo y el Karma

1. Introducción: El enigma de lo invisible

Para el investigador de lo Real, la interrogante sobre el destino del alma no es una cuestión de fe, sino de física dimensional. El sufrimiento humano no es un accidente biológico ni un castigo impuesto por una deidad colérica; es el resultado de leyes exactas que operan más allá de nuestra percepción sensorial ordinaria. Lo que las religiones han denominado “Infierno” no es una superstición medieval, sino una realidad “crudamente natural”: una serie de infradimensiones o frecuencias vibratorias de alta densidad que existen en las entrañas de la naturaleza. Comprender este mecanismo es el primer paso para trascender la mecanicidad del dolor y el destino ciego.

2. El Infierno como realidad física: El Reino Mineral Sumergido

Es un arcano fundamental comprender que el Infierno no es un lugar abstracto, sino el “Reino Mineral Sumergido”. Más allá del Mundo Tridimensional de Euclides —el plano de largo, ancho y alto en el que nos movemos—, la Tierra posee nueve infradimensiones de densidad creciente, las cuales se corresponden con los círculos descritos por el Dante en su Divina Comedia.

Esta visión transforma el concepto del castigo teológico en una ley de gravitación atómica. A medida que se desciende por estas capas, la materialidad se vuelve más pesada debido al aumento matemático de las leyes: desde las 96 leyes en el primer círculo hasta las 864 en el noveno. Para la conciencia, este incremento de leyes implica una mayor mecanicidad y, por ende, un grado de dolor y limitación espantoso. No es una condena moral, sino el resultado de la psique gravitando hacia estados de mayor densidad molecular.

“Infiernos cristianos, o chinos, o budistas, etc., etc., todos ellos, en el fondo, no son sino distintos emblemas que corresponden al crudo realismo de los Infiernos Atómicos de la Naturaleza y del Cosmos”.

3. El papel de Lucifer: El hacedor de luz y entrenador psicológico

Una revelación que suele desconcertar al neófito es la verdadera naturaleza de Lucifer. Lejos de ser un enemigo externo, es el “Divino Daimón”, la reflexión del Logos en cada uno de nosotros, nuestra propia sombra interior encargada de nuestro entrenamiento espiritual. Bajo símbolos como el “Dragon de Sabiduría” o el “Macho Cabrío de Méndez”, Lucifer actúa como un entrenador psicológico que pone ante nosotros la tentación no para que caigamos, sino para que la venzamos.

Sin la resistencia que ofrece la tentación, el brote de la virtud sería imposible. Al enfrentarnos a este elemento ígneo y vencer los impulsos infrahumanos, extraemos la sabiduría de la experiencia. Lucifer es, en última instancia, el hacedor de luz en nuestra propia tiniebla psicológica.

“Lucifer nos da la luz cuando lo vencemos”.

4. El reloj del alma: La Ley de las 108 Existencias

La naturaleza es caritativa, pero opera bajo cálculos matemáticos rigurosos. A cada esencia se le asigna un ciclo de 108 existencias humanas para lograr su autorrealización. Este límite está representado simbólicamente en las 108 cuentas del collar del Buda y en las 108 vueltas que el brahmán realiza alrededor de la “Vaca Sagrada”.

Este “Reloj del Destino” marca la urgencia del despertar de la conciencia. Se nos conceden hasta 3,000 ciclos de la Rueda de Samsara (3,000 períodos de 108 vidas cada uno). Si la oportunidad se agota sin que hayamos disuelto el Ego, la esencia debe sumergirse mecánicamente en los procesos de involución sumergida. Para el investigador de lo Real, cada existencia no es solo una vida más, sino una de las últimas arenas en el reloj de la oportunidad cósmica.

5. Las pesadillas: Visitas involuntarias al abismo

La anatomía oculta revela que las pesadillas no son simples desórdenes cerebrales, sino experiencias reales de desdoblamiento de la personalidad hacia las infradimensiones. En el bajo vientre existen siete “Puertas Infernales” o chakras inhumanos (vórtices negativos) que nos conectan con el abismo.

Cuando el organismo atraviesa desórdenes, como una indigestión, estos vórtices se activan y la psique desciende involuntariamente a las regiones subconsecuentes del planeta. El miedo experimentado en una pesadilla es el resultado del contacto crudo con la densidad de esos mundos. Es allí donde la conciencia comprueba que el infierno no está fuera, sino que se penetra y compenetra con nuestra propia estructura psicológica.

“Los Abismos Infernales en modo alguno se hallan divorciados de nuestro propio Subconsciente e Infra-consciente”.

6. La Muerte Segunda: El último recurso de la naturaleza para la libertad

El descenso culmina en el Noveno Círculo, la esfera de Neptuno, donde ocurre la “Muerte Segunda”. Este proceso no es una condena eterna, sino un acto de misericordia de la Madre Divina para liberar la esencia de las garras del Ego. Cuando el “mí mismo” se ha vuelto un obstáculo insalvable, el “Verdugo Cósmico” ejecuta la sentencia de desintegración radical.

A través de este proceso de purificación forzada, los agregados psíquicos se reducen a polvareda cósmica. Solo entonces la esencia recupera su “belleza infantil” y su “pureza original”. Una vez libre de toda mancha, el alma sale nuevamente a la luz del Sol para reiniciar un nuevo ciclo evolutivo desde el reino mineral, comenzando su nueva aventura cósmica como un inocente “Gnomo” o “Pigmeo” de la naturaleza.

7. Conclusión: El despertar como única salida

El conocimiento de estas leyes —el karma, las 108 existencias y la realidad de las infradimensiones— no busca generar temor, sino comprensión profunda para el Despertar de la Conciencia. Existen dos caminos para la liberación: el trabajo consciente sobre nosotros mismos para disolver el Ego aquí y ahora, o el proceso mecánico y doloroso de la involución en el abismo.

La naturaleza siempre recupera su pureza, ya sea por nuestra voluntad o por su propia fuerza desintegradora. Ante la realidad de que el tiempo de nuestras existencias sigue corriendo hacia su fin, cabe preguntarse: ¿En qué punto de su propio reloj se encuentra usted hoy, y qué está haciendo para despertar antes de que el ciclo de la Muerte Segunda se vuelva una necesidad de la naturaleza?

About GNOS1917

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *